
A este chacinado Mercedino, también se le sumó la “galleta mercedita” imprescindible para degustar un buen salame y el vino quintero artesanal.
Es así que el salame quintero se convirtió en el pretexto para que familias o amigos se reúnan en interminables tertulias, donde los chacinados y la charla sirven para psar un grato momento.
Así, el buen salame quintero, se fue convirtiendo a través del tiempo, en un símbolo de la artesanía gastronómica mercedina. Provocando que en el año 1975, un grupo de vecinos le hicieron llegar al Dr. Julio César Gioscio, en ese momento intendente de Mercedes, el deseo de que se realizara una Fiesta del Salame Quintero.
Se convocó a una comisión de Celebraciones Municipales presidida por el Sr. Ulises D´Andrea para que evaluara la posibilidad de realizar la fiesta.
La idea germinó con el esfuerzo de un grupo de hombres y el municipio en agosto de 1975 en el salón del Club Ateneo, se realizó la primera edición de la Fiesta Nacional del Salame Quintero.
